domingo, 17 de abril de 2011

Día Decimocuarto


Hoy amaneció lloviendo y las calles parecían más solitarias que nunca. No vi cuando se fueron los vecinos. Me distrajo mi pensamiento, pasé la noche meditando en lo que está pasando, sin embargo no consigo llegar a ninguna conclusión clara. Me cuesta pensar con claridad, incontroladamente me vienen imágenes que parecen llegar desde mi pasado y en ese momento intento recordar con todas mis fuerzas. Esas imágenes me golpean la cabeza como si quisieran decirme algo.

Fritz está enfermo y hoy se quedó en casa mientras que Edu no llegó a casa hasta bien entrada la noche. Fritz hizo varias llamadas a amigos pero ninguna a Edu. En una conversación pude escuchar como planeaba un viaje para después de algo que no entendí.

María se pasó el día mirando a través del ventanal de su habitación. Le hice señas y aunque al principio pensé que me había visto luego comprobé que no miraba hacia aquí. Su marido salió esta mañana y no volvió hasta la noche, acompañado de una mujer y un niño. Por su enfermedad María no fue a saludarlos.

Julia tuvo una discusión muy fuerte con su marido. Juan me saludó hace un rato desde su ventada y me decía algo con sus labios. Demasiado lejos para leerlos. Yo me limité a saludarle con la mano y mostrarle una sonrisa. Corrió la cortina y apagó la luz.

El operario se pasó el día bajo la lluvia mirando de vez en cuando hacia mí. Le hice señas y él me correspondió. Al fin me ha visto. 

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