lunes, 25 de abril de 2011

Día Vigesimosegundo

Ayer Juan me hacía señas desde su habitación mientras yo le contaba cómo creía yo que había muerto su vecina, a la que yo llamaba María. Apagó la luz y se acostó. Me sorprendió que no hiciera nada con su entusiasmo habitual. Quizás estaba desanimado al ver que su padre no le creía. Creí entonces que necesitaba tiempo y lo dejé. Me puse en mi rincón y esperé a que saliera de nuevo el sol.

Hoy es lunes y esta vez no miré el precioso amanecer. Seguía estando en el suelo, mirando el walkie, esperando que Juan me hablara antes de salir hacia el colegio. Pero no lo hizo, se fue con su padre y su hermana pronto, como siempre.

Llegó la tarde, fue el día más aburrido de todos los anteriores. No miré por la ventana ni un momento ni tampoco sentí aburrimiento. Simplemente pasó el tiempo.

·         Jorge!! – gritó Juan desde la calle.

Me levanté y mirando por la ventana vi a Juan en medio de la calle hablándome. Aun llevaba el uniforme del colegio mientras que su padre se quedó en el jardín a medio camino de la puerta de la casa. Estaba parado, dándonos la espalda, como si algo le hubiera atado los pies al suelo.

·         Te eché de menos!! – y lo dije con total sinceridad.
·         Ayer te quedaste sin pilas. – Juan seguía hablándome mientras que su padre iba girando la cabeza lentamente hacia nosotros.
·         ¿Entonces no oíste nada de lo que te conté?
·         Te hice señas, ¿no me viste? – Mientras tanto Luis, su padre, se iba acercando lentamente hasta la posición de Juan, mirándolo a él y hacia la casa donde me encuentro como si oyera nuestra conversación.
·         Tu padre se acerca detrás de ti. – le advertí para que se evitara el susto.

Él se giró de repente y mirando a su padre le dijo:

·         Papá, Jorge está en la casa, no se fue. – y su padre, sin abrir la boca, lo cogió del brazo llevándoselo a su casa de malas maneras.

Julia lo escuchó todo desde el porche de su casa, miraba a su marido y su cara no expresaba amor precisamente. Entró tras Luis y cerró la puerta.

Se oyeron gritos y una fuerte discusión en la casa, Julia llevaba la voz dominante mientras que apenas se podía oír a Luis. Juan y su hermana subieron a la habitación y desde ahí intentaba decirme algo que no entendí.

Al mismo tiempo escuché como Fritz hablaba por teléfono con alguien al que le decía cómo debía entrar en las oficinas de su pareja Edu. Le daba todo tipo de indicaciones y dónde podía encontrar cierto dinero.

Fritz estaba preparando una estafa a su pareja, planeaba robarle el dinero que guardaba en su oficina y tenía previsto un viaje dejándolo a Edu solo y posiblemente arruinado.

Al llegar Edu a casa Fritz cambió la voz y su rol. Estaba muy cariñoso y atento con su pareja. Pasaron varias horas viendo la televisión hasta que bien entrada la madrugada se fueron a dormir.

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